La profesora Gisel Crespo Argentina, quería que sus alumnos vieran cómo es la escuela más allá de su propia clase. Para ello, reunió a la profesora Jhansi, de la India, y a la profesora Olenka, de Ucrania, en un intercambio en directo basado en preguntas sencillas pero significativas: ¿Cómo es un día de colegio para ti? ¿Llevas uniforme? ¿Qué celebraciones tenéis? Estas preguntas dieron pie a conversaciones reales entre los alumnos y, mientras compartían sus experiencias, también practicaron su inglés y ganaron confianza al hablar ante un público internacional. A continuación encontrarás la historia completa de cómo se llevó a cabo todo.
¿Qué es el proyecto «Mi colegio»?
El proyecto «My School» se basa en una idea sencilla: cada clase prepara una presentación sobre su país, su ciudad y su colegio, y luego se reúnen en línea para compartirla entre ellos. ¿Cómo es el edificio de tu colegio? ¿Cuándo empieza el curso escolar? ¿Llevan los alumnos uniforme? Este es el tipo de preguntas que guían el intercambio. La profesora Gisel organizó dos sesiones distintas a través de Class2Class.org: una con la profesora Jhansi Ravikumar, de la India, y otra con la profesora Olenka Sydorenko, de Ucrania.
A través de esas sesiones, los alumnos practicaron su inglés, aprendieron a hacer presentaciones y a colaborar con compañeros de otras culturas, y se llevaron una idea más clara de cómo es la vida escolar más allá de sus aulas.

El impacto en los estudiantes
En ambas sesiones, los alumnos no solo adquirieron conocimientos sobre otros países, sino que desarrollaron habilidades prácticas en un contexto real:
- Hablar en inglés ante un público internacional por primera vez infundió a los alumnos una gran confianza.
- Escuchar a compañeros de otras culturas hizo que el entendimiento intercultural me resultara cercano y personal.
- Aprender algunas palabras en español, ucraniano o inglés de personas que las hablan a diario hizo que el intercambio resultara más cercano para ambas partes.
La historia
Argentina e India
Los alumnos de la profesora Gisel comenzaron con una presentación sobre Argentina, un país de 23 provincias situado en Sudamérica, cuyo idioma oficial es el español. Hablaron de su ciudad, General Pico, situada en la provincia de La Pampa, y describieron a sus compañeros indios cómo es su vida escolar: 750 alumnos, clases de lunes a viernes a partir de las 7:45 de la mañana, un gimnasio, un auditorio, aulas de arte y celebraciones como el Concurso de Talentos y el Día de los Colores, en el que toda la escuela se divide en dos equipos para pasar un día de juegos y actividades. Terminaron enseñando algunas palabras en español, como «Hola» y «Adiós», e invitando a sus compañeros indígenas a repetirlas con ellos.
Los alumnos de la India se presentaron uno por uno, compartiendo su curso, sus aficiones y sus aspiraciones. Su colegio tiene tres plantas distribuidas en cuatro edificios, 95 aulas, una biblioteca común, un patio y un jardín rodeado de grandes árboles. Las clases se imparten de 8:00 a 15:00, y comienzan con una asamblea matutina. Los alumnos llevan uniforme azul la mayoría de los días, y los viernes visten ropa informal. Casi todos los alumnos querían ser médicos, y cuando una dijo que quería ser profesora, ambas aulas sonrieron. La ronda de preguntas y respuestas que siguió animó la sesión: un alumno argentino preguntó por el bindi, y un alumno indio explicó la tradición cultural y espiritual que hay detrás. Ambas clases terminaron con una foto de grupo, saludando con la mano y haciendo gestos de corazones a la pantalla.

Argentina y Ucrania
Los alumnos de la Escuela n.º 9 de Brovary presentaron a Ucrania con gran detalle: un país de Europa del Este bañado por el mar Negro, cuya capital es Kiev. Explicaron el simbolismo de la bandera azul y amarilla, presentaron el varenyky como su plato nacional y su lugar en la cultura ucraniana, mostraron la vyshyvanka —la ropa tradicional ucraniana bordada a mano— e interpretaron el Carol of the Bells, conocido en todo el mundo pero que en origen es un villancico ucraniano llamado Shchedryk. Su escuela, situada a solo 10 kilómetros de Kiev, tiene tres plantas, 61 aulas y alrededor de 1720 alumnos, con instalaciones que incluyen un gimnasio, una piscina, un campo de fútbol y clubes extraescolares que van desde el tenis de mesa hasta la gimnasia. Diez alumnos habían grabado sus voces para un vídeo escolar que se proyectó durante la sesión, y la profesora Olenka señaló a cada uno de ellos a medida que aparecían, un pequeño gesto que los llenó visiblemente de orgullo.
Los alumnos argentinos practicaron palabras en ucraniano en directo durante la llamada —«pryvet» (hola) y «dyakuyu» (gracias)—, repitiéndolas tras sus compañeros en un momento cálido y realmente divertido. La sesión concluyó con un juego de Kahoot en el que participaron ambas clases.
«Queridos amigos de Argentina: Ha sido un encuentro increíble. Estamos muy emocionados. Ha sido muy interesante saber más sobre vuestro país, vuestra ciudad natal y vuestro colegio. ¡Me gusta mucho vuestro colegio! Gracias por vuestra colaboración.»
Olena Sydorenko, profesora, Ucrania

Aunque ambas sesiones fueron diferentes en cuanto a contenido y tono, tuvieron el mismo resultado: los alumnos de todas las partes pudieron conocer de primera mano y de forma auténtica cómo es la vida escolar más allá de su propia experiencia, y eso es algo que les acompañará mucho tiempo después de que termine la llamada.
Comience su propio proyecto colaborativo
Si esta historia te ha gustado, puedes llevar a cabo el mismo proyecto con tus propios alumnos, y además es gratis. El proyecto «My School» te ofrece una estructura clara a seguir: cada clase prepara una presentación sobre su país, su ciudad y su colegio, y luego ambas clases se reúnen en línea para compartirla. Las preguntas son sencillas, el formato está probado y la experiencia que vivirán tus alumnos será inolvidable.
Regístrate en Class2Class.org y empieza a poner en contacto a tu clase con profesores de todo el mundo. ¡La versión de esta historia que crearán tus alumnos está a la espera de suceder!